Hace
semanas que amenaza llover torrencialmente y, salvo unos quince minutos la
semana pasada, por acá no pasa nada, salvo el calor antes de la tormenta pero
sin esta última. No me quejo, al contrario, eso de inundarse, lo cuál si pasa en estos barrios, no tiene nada de gracia.
En un día
que parece más invierno que verano si no fuera por el aire acondicionado
prendido, les voy a pasar la receta de una torta de pera y almendras que no se
la pueden perder.